Qué significa RSVP
RSVP son las siglas de la expresión francesa répondez s'il vous plaît: "respondan, por favor". En una boda, es la petición formal de que cada invitado confirme si va a asistir.
Lo que antes era una tarjeta que se devolvía por correo hoy es, casi siempre, un botón dentro de la invitación digital. El propósito no ha cambiado: saber cuánta gente se sienta a la mesa.
Por qué el RSVP decide la mitad de la logística
El número de confirmados no es un dato curioso: es la cifra que determina el costo del banquete, el número de mesas, las sillas, la distribución del salón, el transporte y, en muchos casos, el precio final por invitado.
La mayoría de los banquetes pide el número definitivo entre dos y cuatro semanas antes de la boda, y penaliza los cambios posteriores. Un RSVP que se cierra tarde o se lleva mal se convierte directamente en dinero perdido.

Cómo se pide la confirmación
Cada método tiene un costo distinto en tiempo y en errores.
- Tarjeta de respuesta en papel
- Elegante y lenta. Hay que transcribir cada respuesta a mano y siempre falta alguien.
- Rápido de enviar, caótico de contar. Las respuestas se mezclan con el resto de la conversación y nadie sabe quién falta.
- Formulario genérico
- Resuelve el conteo, pero rompe la experiencia: el invitado sale de su boda y entra en una hoja de cálculo.
- RSVP dentro de la invitación digital
- El invitado confirma sin salir de la invitación y la pareja ve el conteo actualizado en tiempo real. Es el estándar actual.
Qué preguntar en el RSVP
Un buen RSVP pregunta lo justo. Cada campo extra reduce la tasa de respuesta, así que conviene pedir solo lo que de verdad se va a usar.
Si asiste o no. Es la única pregunta imprescindible.
Quién le acompaña, con nombre, para poder cuadrar el plano de mesas.
Alergias e intolerancias, que el banquete necesitará por escrito.
Elección de menú, si la boda ofrece opciones.
Si usará el transporte, y en qué punto de salida, cuando está organizado.
Un mensaje libre para la pareja, opcional, que además sube mucho la participación.

Plazos que funcionan
La fecha límite de RSVP debería ir entre cuatro y seis semanas antes de la boda: lo bastante pronto para cerrar con el banquete, lo bastante tarde para que la gente ya sepa si puede ir.
Cuenten siempre con una segunda ronda. Entre un quince y un veinticinco por ciento de los invitados no responde al primer aviso, y ese recordatorio es más rápido si el sistema ya les dice exactamente quién falta.





